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2 min de lectura Por Poor Developers

Un sitio entero por el precio de un dominio

Hosting, base de datos, protección antibot, analítica y despliegues por rama, todo dentro del plan gratuito de Cloudflare. Lo que realmente cuesta y dónde está la letra pequeña.

Maqueta de un panel de despliegue

Este sitio cuesta exactamente lo que cuesta el dominio. Nada más. No es una promoción ni un truco temporal: es lo que cabe en el plan gratuito de Cloudflare si aceptas construir dentro de sus límites.

Qué hay dentro

  • Hosting estático servido desde el borde, sin límite de peticiones relevante para nuestro tamaño.
  • Un Worker que resuelve las pocas rutas dinámicas: la redirección de raíz según idioma y la API de sugerencias.
  • D1, una base SQLite gestionada, para sugerencias, votos y rankings.
  • Turnstile para frenar bots sin captcha ni banner de consentimiento.
  • Analítica sin cookies, que evita el aviso de galletas entero.
  • Un despliegue de previsualización por cada pull request, con su propia URL.

La letra pequeña

No es magia, y hay tres cosas que conviene saber antes de copiarlo:

  1. Estás atado a un proveedor. Todo esto vive en Cloudflare. Nos parece un intercambio razonable porque el contenido está en Markdown en el repositorio y el sitio es estático: mudar el hosting son horas, no meses. Lo único de verdad atado es D1, y por eso hay respaldos exportables.

  2. Los límites existen aunque no los veas. D1 tiene cuotas de lecturas y escrituras diarias. Para un tablero de sugerencias sobran, pero no montes encima algo que escriba en cada visita.

  3. El coste no es monetario, es de atención. Configurar bindings, migraciones y secretos tiene una curva. Si tu alternativa es un hosting de 5 € al mes que ya sabes usar, el ahorro puede no compensarte.

Al superar la cuota, se apaga; no se cobra

En plan gratuito no hay forma de que te facturen: el Worker devuelve un error 1027 y D1 rechaza las consultas hasta el día siguiente. Enterarte por un error es infinitamente mejor que enterarte por la factura.

Por qué nos encaja

Porque el modo de fallo que más nos importa evitar no es la factura: es el abandono. Un sitio sin coste recurrente y sin nada que caduque sigue en pie aunque nadie lo toque en un año. Con un servidor de pago, el día que nadie renueve la tarjeta se cae todo.

Somos tres y no cobramos por esto. Diseñar para sobrevivir al desinterés no es pesimismo, es realismo.

esc